De Nuestra Tierra: La experiencia de nuestros productores.

En FEDAFRUC iniciamos el ciclo de entrevistas «Cosechando Historias» para visibilizar la realidad de la fruticultura familiar en nuestros valles. Fieles a nuestro lema «De nuestras manos a tu casa», nos trasladamos a Rinconada de Silva, en Putaendo, para conversar con Ramiro Cabeza, productor con una década de trayectoria en durazno conservero.

Cosechando Historias: Ramiro Cabeza y el desafío de producir duraznos conservero de calidad y sustentable en el valle de Putaendo

- La voz de la experiencia en Putaendo

A través de 4 preguntas clave, Don Ramiro nos comparte su experiencia en el campo, el impacto del clima, sus avances en tecnificación y la urgencia de conformar una Mesa de Fruticultura Comunal ante la falta de apoyo estatal.

— Para comenzar, cuéntenos quién es usted, ¿dónde está ubicado su campo y cómo nació su vínculo con la agricultura?

Ramiro Cabeza: Mi nombre es Ramiro Cabeza y soy agricultor del sector Rinconada de Silva, en la comuna de Putaendo. Tengo diez años de trayectoria en la fruticultura y desde 2016 trabajo en esta propiedad de 5 hectáreas, manteniendo 3,5 hectáreas productivas enfocadas en frutales de carozo.

Nuestra vida diaria gira en torno al ciclo natural de la tierra: madrugar para revisar el estado del predio, monitorear el desarrollo de las yemas y flores, cuidar la hidratación de las plantas y gestionar cada etapa hasta la cosecha. La agricultura en Putaendo es vocación y paciencia; implica levantarse cada mañana a trabajar con las manos en la tierra para sacar adelante una producción que sostenga a nuestras familias y a la economía local.

— ¿Cómo es su producción actualmente? ¿Qué productos cultiva, aproximadamente cuántos kilos produce o comercializa y cómo realiza sus ventas?

Ramiro Cabeza: Nos especializamos en la producción de durazno conservero. El predio se organiza en 5 sectores donde distribuimos tres variedades principales: Carson, Andros y Ross peach. De todas ellas, la variedad Ross peach es la que mejor se ha adaptado y con la que mejor trabajamos en nuestro terreno.

En una temporada normal logramos cosechar cerca 100.000 kilos de fruta. Respecto a la comercialización, trabajamos con un intermediario que entrega directamente la producción a la empresa Iansa.

Sin embargo, hoy enfrentamos el impacto directo del cambio climático. Las horas de frío invernal han disminuido notablemente, lo que genera una floración errática y desigual; por ejemplo, en un mismo sector vemos árboles con flores mientras otras partes no maduran de forma pareja. Cuando los inviernos no son lo suficientemente helados, a la planta le cuesta brotar en el tiempo justo, lo que representa un gran desafío técnico y productivo.

Floración de duraznos conserveros en el predio de
Ramiro Cabeza, Rinconada de Silva (Putaendo).

— ¿Qué innovaciones o tecnologías ha incorporado en su campo para mejorar su producción y enfrentar los desafíos actuales de la agricultura?

Ramiro Cabeza: Para enfrentar la escasez hídrica y hacer más eficiente el uso de la energía, impulsamos una importante modernización técnica. Lo primero fue construir un tranque acumulador de agua y avanzar hacia un riego tecnificado.

Para energizar el predio y reducir costos operativos, instalamos paneles solares, lo que nos permite aprovechar la energía limpia del sol para el funcionamiento del campo. Al principio operábamos el riego de forma manual, pero luego sumamos un programador automático, facilitando enormemente la labor: hoy podemos programar con dos o tres días de anticipación y regar de noche de manera eficiente.

Además, en materia de nutrición vegetal, estamos incorporando un biofertilizante innovador llamado Mahumus, que ha sido un gran aporte para potenciar el crecimiento, el vigor y el rendimiento de la producción.

— ¿Qué importancia tiene para usted participar en la Mesa de Fruticultura Comunal y qué espera que se pueda lograr a través de este espacio de trabajo entre los productores?

Ramiro Cabeza: Es fundamental construir y consolidar una Mesa de Fruticultura Comunal. Dado que en mi caso particular no tengo ayuda de organismos del Estado ni de otras instituciones, este espacio es crucial para fortalecernos, sacarle mejor provecho a nuestro trabajo y buscar alternativas reales para los productores. Cuando nos unimos, podemos aspirar a mejores condiciones de comercialización y defender precios más justos a medida que los costos suben.

Por eso, hago un llamado explícito a las entidades públicas, como INDAP, los municipios y Gore: los invitamos a sumarse, a acercarse a esta mesa y a comprometerse a mejorar la producción agrícola de nuestra comuna, donde queremos avanzar en la industrialización del durazno conservero como por ejemplo hacer descarozados, jugos o mermeladas light.

Desde FEDAFRUC. reafirmamos nuestro compromiso de acompañar a productores como Ramiro en la difusión de su trabajo, la articulación de soluciones y el fortalecimiento de la asociatividad gremial y comercial

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