Entrevista a Don Danilo Gajardo Director Fedafruc sobre el impacto del cambio climático en la Agricultura Familiar Campesina
1. ¿Cuáles han sido los mayores problemas de los temporales en la Agricultura Familiar Campesina?
Hay un contexto que es necesario enfatizar: los temporales son una causa más de la crisis climática que vive el planeta, la cual se manifiesta con inundaciones, ciclones, sequías, altas y bajas temperaturas, incendios y plagas.
Sin embargo, debemos poner atención en algo crítico: cuando se produce el desastre climático, recién ahí aparecen las ayudas, pero no se prioriza avanzar hacia programas de prevención. Por ejemplo, faltan mapeos de zonas de inundación y de viviendas en riesgo en laderas de cerros y riberas de ríos, protección de cauces y planes comunales de inversión productiva que consideren el cambio climático.
Es urgente entender que estamos ante un cambio climático extremo y que es necesario identificar estas problemáticas para construir, entre todos, soluciones preventivas.
2. ¿Qué impactos está generando este cambio climático extremo en su sector?
Lo primero es que existe una desorientación en nuestros agricultores sobre cómo enfrentar estas crisis climáticas, porque estas, a diferencia del pasado, hoy son muy violentas. Son desastres que golpean nuestro patrimonio productivo: sistemas de riego, invernaderos y galpones destruidos, además de plantaciones y hortalizas inundadas.
Sin duda, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de nuestras familias están en riesgo. Se empieza a perder esa relación virtuosa que estábamos construyendo entre producto y consumidor, y entre los mercados y la comercialización.
3. ¿Qué medidas proponen, tanto preventivas como soluciones más permanentes?
Esta respuesta no la vamos a construir solo los agricultores familiares, ya que tenemos muchas desventajas respecto a los agricultores de mayor escala, que cuentan con un altísimo nivel tecnológico y financiero.
Frente a estas crisis climáticas y sus problemáticas, se requiere mucha voluntad para trabajar unidos. Necesitamos acciones colaborativas del Estado central, de los gobiernos regionales y comunales, pero también de nuestros propios gremios; necesitamos ser escuchados para levantar y proponer nuestra propia mirada sobre cómo construir las soluciones.
4. Usted menciona que la crisis climática pone en riesgo la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible de la Agricultura Familiar Campesina...
Las agriculturas familiares en Chile han logrado sobrevivir a crisis tan graves como la megasequía. Sin embargo, hoy nos enfrentamos a un conjunto de eventos climáticos muy extremos a lo largo de todo un año. Perder los activos productivos de una familia campesina, en muchos casos, significa la ruina, es quedar con los brazos cruzados.
Es ahí donde se empieza a dudar: si no se tienen los recursos para realizar un cambio y desarrollar una nueva agricultura, es muy legítimo plantearse por qué seguir en la actividad agrícola.
5. ¿Cuál sería este nuevo modelo de agricultura?
Una agricultura familiar que se atreva con la modernización, desarrollada productivamente, con resiliencia al cambio climático, y que sea sostenible en lo social, económico y ambiental. Además, que el fruto de esa sostenibilidad se vea reflejado en una mejor y permanente calidad de vida familiar. Puede ser un sueño de muy largo plazo, pero es un camino que hay que comenzar a recorrer.
Danilo Gajardo : Director Fedafruc. Presidente Cooperativa Agroganadera Italcoop del Valle Itata Region de Ñuble.
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