INFORME IMPACTO CLIMATICO Y PROPUESTAS PARA CATASTROFES CLIMATICAS DE ALTO IMPACTO EN LA AFCI, PLAGA DROSOPHILA SUZUKII Y FOGAPE REACTIVA

1.- La catástrofe climática del verano 2021

A pesar de contar con la información que indicaba que venía un frente de mal tiempo, nunca se dimensionó las consecuencias que tendría para la agricultura esta catástrofe climática. Como dirigentes  AFCI dirigimos algunas  solicitudes a las  áreas de  Indap, para alertar de este evento climático y solicitar que los equipos técnicos de los programas de asesorías técnicas Prodesal, Pdti y Sat, entregaran  recomendaciones a los productores de cómo enfrentar las consecuencias de las lluvias en los frutales, berries, cultivos, hortalizas, leguminosas, productores de huesillos y pasas. En realidad, sin asesoría era poco lo que se podía hacer y hasta el último momento se esperaba que el frente del mal tiempo pudiera cambiar su pronóstico.

En general, podemos decir que este anuncio de temporal fuera de temporada, género muchas incertidumbres en los pequeños productores familiares, al no saber, primero, que hacer y segundo lugar, dónde acudir para solicitar orientaciones técnicas. Esto dejó en evidencia la necesidad de contar con una institucionalidad que se haga cargo y responsabilice de las emergencias climáticas, la sequía, las lluvias, nevazones, granizadas y plagas, que son realidades que estamos viviendo constantemente la gente del mundo rural  y agrario  de Chile.

En el caso de la región de Valparaíso, donde predomina en la AFCI de manera importante, el durazno conservero -que hasta ese momento de las lluvias, sobre el 70% estaba cosechado- y aquellas variedades que todavía estaban en los árboles, no sufrieron mayores  problemas ya que se destinan a la industria conservera, mercado interno y huesillos. Tenemos información que productores de mayor tamaño aplicaron algunos raleos para evitar la botritis. En el momento de las lluvias en San Felipe y Los Andes, había huesillo en elaboración, (pelado y secado).  Estas provincias son las grandes proveedoras de huesillo a nivel nacional, concentrando su mercado en La Vega y Lo Valledor. Estimamos que sobre 400 toneladas estaban en proceso de pelado y  secando al sol, donde  una mínima cantidad se pudo guardar para salvarlas. El efecto de las lluvias en el huesillo fue muy perjudicial ya que perdió calidad, se hidrató y se acumuló mucha humedad y al volverse a secar perdió color y textura. Ese huesillo debe reprocesarse, lo que genera costos adicionales a la AFCI sobre los  $ 40.000.000.-

Sabemos de un número importante de productores AFCI, de la V, RM, VI y VII fueron afectados en la producción de uva de mesa siendo sus frutos afectados con partidura y focos de pudriciones y algunos parrones de medianos productores que se cayeron por exceso de fruta y el peso del agua. En Aconcagua se calcula sobre un 75% de la uva mesa que no estaba cosechada al momento de las lluvias y que el impacto en los empleos de temporada será significativo.

Sobre las hortalizas, se nos informó que se generó pérdidas en los tomates al aire libre, sandias, melones, zapallos italianos, frutillas; esto por exceso de humedad y por enfermedades fungosas.

Pero también las lluvias dieron un alivio a la sequía al recuperar napas subterráneas y ayudar a otros sectores productivos de secano de la AFCI de la V, RM y VI región. Especialmente fue beneficioso para aquellos productores que aún riegan por tendido y permitió aumentar y mejorar la humedad en los frutales, cultivos de  hortalizas y empastadas para  ganadería bovina y caprina.

La cifra de afectados a nivel de la AFCI ha tenido su mayor impacto en productores de uva de mesa. El costo de producción de 1 ha de uva supera los $4 millones. Al no poder exportar esa uva por partiduras y pudriciones, se genera un grave problema a nuestro sector de productores de uva. En consecuencia, será necesario hacer un buen diagnóstico del impacto económico a estos afectados y generar medidas de apoyo como repactacion de créditos, con bonos de emergencias, para estos productores, usuarios o no usuarios Indap.

Hay que mencionar que ha habido muchos pequeños productores familiares de cerezas, de regiones del sur, que han perdido una parte de sus cosechas por lluvias que son propias del clima sureño. Por ello resulta necesario plantear que las catástrofes climáticas son parte de una nueva realidad del sector agrario nacional y que debemos trabajar medidas preventivas, como por ejemplo deberían estos productores tener financiamiento para adquirir cubiertas protectoras de lluvias.

2.- La catástrofe silenciosa de la sequía

También debemos decir que existe una catástrofe silenciosa que ya es permanente (más de 12 años) como es la sequía y que está afectando a la producción agrícola de las regiones IV-V-RM-VI-VII y VIII. Además, se nos informa desde la Isla de Chiloé que hoy se encuentra con problemas de sequía, afectando las empastadas para la producción bovina.

Dentro de los sectores con más daños está la ganadería caprina y apicultura. En la fruticultura, muchos huertos pocos productivos se han dejado abandonados y más de un 35% de las tierras dedicadas a las hortalizas y chacarería están sin cultivar. También se evidenció en esta temporada la dramática reducción de los rendimientos en frutales como carozos, nueces y almendras. Esto se agrava aún más cuando los productores familiares no cuentan con sistema de riego por goteo. Esta reducción de rendimiento, calibre y calidad del fruto, afecta directamente a los precios y dificulta comercializar la producción.

Frente a esta situación de sequía, Indap ha destinado un importante financiamiento para riego para la AFCI para la temporada 2021, anuncios que valoramos como gremio FEDAFRUC, porque poner el foco en riego que es muy  importante y relevante para el futuro de la AFCI,  para que se mantenga en su relación como proveedores de las agroexportadoras, como también para mantener la capacidad de abastecer mercados de la industria alimentaria nacional y liderar el abastecimiento en  los mercados más domésticos, tanto regionales como nacionales. La AFCI debe dotarse de más y mejores capacidades técnicas y financieras  para que cumpla este importante rol en la seguridad alimentaria nacional.

Como FEDAFRUC, seguiremos fortaleciendo nuestras redes asociativas de productores familiares, para que se trabaje más unidos y en acciones público/privadas  más colaborativas, que nos permita una mejor gestión en un tema que surge como una nueva realidad, como son las catástrofes climáticas, (sequia, heladas, nieve, lluvias, granizadas, vientos).

3.-Propuestas para la Gestión de Catástrofes Climáticas

La catástrofe climática que estamos viviendo es parte del cambio climático. Este cambio lo estamos viviendo con la sequía y ahora con las lluvias en verano en plena cosecha de la fruta, situación que genero mucha incertidumbre, no solo en los productores, también en el mundo laboral, que generó temor de perder su fuente de empleo. Pensamos que el MINAGRI debiera adoptar una Estrategia de mediano y largo plazo para enfrentar estas emergencias que serán recurrentes en el futuro. Esta estrategia debería contener los siguientes elementos para una mejor cobertura que proteja a los productores, especialmente a los más frágiles:

1. Creemos que es necesario crear una institucionalidad de mayor rango que la Unidad de Emergencias Agrícolas, UEA, que hoy depende de la Subsecretaria de Agricultura, para que se haga cargo y se responsabilice de las emergencias climáticas que afectan el desarrollo del mundo rural y su agricultura. Hoy son muchas las instancias que intervienen en la toma de decisiones, lo que dificulta mejorar la gestión de la emergencia o catástrofe climática.

2. Esta nueva institucionalidad de mayor rango debiera contar con un Fondo para Emergencias Agroclimáticas y de Mercado, para su funcionamiento. La evidencia que vemos desde hace muchos años es que la UEA no cuenta con financiamiento propio para estas emergencias, y se debe recurrir a presupuestos que se recortan de otros programas públicos, lo cual genera otra problemática como es dejar sin inversión proyectos aprobados.

3. Se debe ampliar la cobertura y acceso al seguro agrícola mejorando los incentivos para acceder a ellos, especialmente para agricultores con menores recursos financieros.

4. Los créditos agrícolas deben considerar estos seguros agrícolas, que cubran todas las eventualidades de siniestros, con los incentivos necesarios para mejorar la gestión de los riesgos agroclimáticos.

5. Esta institucionalidad para emergencias agrícolas también deberá ir en ayuda de los agricultores que hayan sufrido daños originados en las producciones agrícolas y ganaderas no aseguradas, otorgando apoyos económicos directos a los productores agropecuarios de bajos recursos sin acceso al mercado de seguros formales, que resulten afectados por desastres naturales, a fin de resarcir sus pérdidas y reactivar sus ciclos productivos.

6. Las ayudas por los daños causados sobre las producciones agrícolas se debieran calcular teniendo en cuenta las pérdidas registradas sobre el promedio de las producciones de las tres últimas temporadas. En el caso de producciones frutícolas, se debería tener en cuenta, además, una ayuda equivalente al coste de reposición de las plantaciones afectadas.

7. Promover la diversificación de los sistemas productivos, contemplando la agroecología como una alternativa que por una parte contribuye a la conservación de los recursos naturales y por otra les ayuda a bajar la exposición a los efectos del cambio climático.

8. Mejorar el acceso de la AFCI a tecnologías modernas como son las cubiertas protectoras de eventos agroclimáticos, sistemas de alarmas agroclimáticas  entre otras tecnologías

4.-  Plaga Drosophila suzukii o mosca de alas manchadas , que pone en riesgo la Fruticultura Familiar Campesina

Las plagas son otra realidad que afecta al sector de la agricultura nacional. Una de ellas es la Drosophila suzukii o mosca de alas manchadas que empieza el 2017 y se encuentras desde la VI región de O’Higgins hasta la X región de  los lagos, afectando a varias especies de berries como frutillas, frambuesas, moras, arándanos y en algunas ocasiones la uva, frutos de carozo, en particular cerezas, ciruelas, duraznos y  damascos.  Frutos de pomáceas son menos susceptibles. También ataca a frutas silvestres, que forman partes de los  ingresos de la economía campesina e indígena.

Para Fedafruc, por la importancia económica que tiene la fruticultura en la Agricultura Familiar Campesina, es necesario realizar un trabajo asociativo público–privado que aborde esta problemática a nivel de nuestro sector, para difundir medidas preventivas, vigilancia sanitaria, capacitación y trasferencia tecnológica sobre la plaga y con la participación de la academia para realizar estos programas. Lo realizado hasta ahora está más bien focalizado en los grandes productores y sus gremios y la información e investigaciones realizadas no llegan a nuestros productores. Por eso esta inquietud que colocamos en la mesa nacional de la fruta fresca.

5.-  Fogape Reactiva Banco Estado

Chile tiene un gran desafío de reactivar su economía. Las  consecuencias del estallido social y la pandemia han generado la pérdida de miles de empleos y muchas pymes están quebradas. En nuestro sector, junto a lo anterior están  las consecuencias de la sequía, que sin duda son un grave problema que arrastra la Agricultura Familiar Campesina. En ese contexto nos preocupa que  los recursos que se destinan para este objetivo no están llegando a nuestros productores y por varias razones: poca información, mala conectividad para usar las plataformas digitales, aislamientos e individualismo, falta de apoyo técnico, escasez de recursos, pero además no existe una asociatividad con capacidades de gestión que les permita generar una mayor incidencia en la gestión de las políticas públicas.

Para FEDAFRUC es necesario que exista una mayor participación de entidades públicas y privadas para apoyar el desarrollo de políticas sociales y económicas para la AFCI. Por si solo nuestro sector no podrá enfrentar estos desafíos. Por ello hemos participados en varias reuniones Zoom para conocer el programa Fogape Reactiva de Banco Estado, que sin duda es muy buen instrumento financiero, donde el Fogape garantiza el 90% del crédito y tasas de interés promedio del 7,6% anual. El problema que hemos visualizado es que es un crédito normal, que debe ser evaluado como tal, donde la AFCI no tiene la capacidad de tener buenos flujos para cumplir con la normativa. En consecuencia, el Fogape Reactiva es para pymes y grandes empresas  consolidadas en los mercados y quedan fuera de su acceso las empresas AFCI. Nuestra propuesta es contar con un Fogape agrícola AFCI a través de Banco Estado, con las siguientes características:

  • Fogape con garantía del 100%
  • Interés anual del 2%
  • Crédito de capital de trabajo plazo de 4 años
  • Crédito inversiones plazo a 10 años
  • Para inversión en frutales con un periodo de gracia de 36 meses
  • Créditos con evaluación flexible hasta 1.000 UF 

Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina

FEDAFRUC AG

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