Seminario frutilla: Mercado, rentabilidad, variedades y tecnología post cosecha

Seminario organizado por Chile Alimentos entrega conclusiones.-

Principales conclusiones de Chile Alimentos, que permiten visualizar como los berries y la frutilla son opciones viables de desarrollo económico productivo para los Agricultores Familiares

 En el mercado internacional hay una creciente demanda por más frutilla congelada.

 Chile sigue aumentando su oferta y tiene espacio para hacerlo

 Los berries en general han sido cada vez más demandado por asociarse se consumó con hábitos de alimentación saludable

 Como Asociación estamos muy felices por el éxito que tiene esta actividad en el país, pues consolida una de las alternativas productivas de la industria del congelado de gran impacto en la industria y los agricultores que la abastecen.

En los enlaces de bajo se puede revisar las presentaciones de tres temas sobre la frutilla:

EL-MERCADO-DE-LA-FRUTILLA

RENTABILIDAD-DE-LA-FRUTILLA

DESAFIOS-EN-POST-FRUTILLA-COSECHA-CALIDAD-E-INOCUIDAD

INFORME IMPACTO CLIMATICO Y PROPUESTAS PARA CATASTROFES CLIMATICAS DE ALTO IMPACTO EN LA AFCI, PLAGA DROSOPHILA SUZUKII Y FOGAPE REACTIVA

1.- La catástrofe climática del verano 2021

A pesar de contar con la información que indicaba que venía un frente de mal tiempo, nunca se dimensionó las consecuencias que tendría para la agricultura esta catástrofe climática. Como dirigentes  AFCI dirigimos algunas  solicitudes a las  áreas de  Indap, para alertar de este evento climático y solicitar que los equipos técnicos de los programas de asesorías técnicas Prodesal, Pdti y Sat, entregaran  recomendaciones a los productores de cómo enfrentar las consecuencias de las lluvias en los frutales, berries, cultivos, hortalizas, leguminosas, productores de huesillos y pasas. En realidad, sin asesoría era poco lo que se podía hacer y hasta el último momento se esperaba que el frente del mal tiempo pudiera cambiar su pronóstico.

En general, podemos decir que este anuncio de temporal fuera de temporada, género muchas incertidumbres en los pequeños productores familiares, al no saber, primero, que hacer y segundo lugar, dónde acudir para solicitar orientaciones técnicas. Esto dejó en evidencia la necesidad de contar con una institucionalidad que se haga cargo y responsabilice de las emergencias climáticas, la sequía, las lluvias, nevazones, granizadas y plagas, que son realidades que estamos viviendo constantemente la gente del mundo rural  y agrario  de Chile.

En el caso de la región de Valparaíso, donde predomina en la AFCI de manera importante, el durazno conservero -que hasta ese momento de las lluvias, sobre el 70% estaba cosechado- y aquellas variedades que todavía estaban en los árboles, no sufrieron mayores  problemas ya que se destinan a la industria conservera, mercado interno y huesillos. Tenemos información que productores de mayor tamaño aplicaron algunos raleos para evitar la botritis. En el momento de las lluvias en San Felipe y Los Andes, había huesillo en elaboración, (pelado y secado).  Estas provincias son las grandes proveedoras de huesillo a nivel nacional, concentrando su mercado en La Vega y Lo Valledor. Estimamos que sobre 400 toneladas estaban en proceso de pelado y  secando al sol, donde  una mínima cantidad se pudo guardar para salvarlas. El efecto de las lluvias en el huesillo fue muy perjudicial ya que perdió calidad, se hidrató y se acumuló mucha humedad y al volverse a secar perdió color y textura. Ese huesillo debe reprocesarse, lo que genera costos adicionales a la AFCI sobre los  $ 40.000.000.-

Sabemos de un número importante de productores AFCI, de la V, RM, VI y VII fueron afectados en la producción de uva de mesa siendo sus frutos afectados con partidura y focos de pudriciones y algunos parrones de medianos productores que se cayeron por exceso de fruta y el peso del agua. En Aconcagua se calcula sobre un 75% de la uva mesa que no estaba cosechada al momento de las lluvias y que el impacto en los empleos de temporada será significativo.

Sobre las hortalizas, se nos informó que se generó pérdidas en los tomates al aire libre, sandias, melones, zapallos italianos, frutillas; esto por exceso de humedad y por enfermedades fungosas.

Pero también las lluvias dieron un alivio a la sequía al recuperar napas subterráneas y ayudar a otros sectores productivos de secano de la AFCI de la V, RM y VI región. Especialmente fue beneficioso para aquellos productores que aún riegan por tendido y permitió aumentar y mejorar la humedad en los frutales, cultivos de  hortalizas y empastadas para  ganadería bovina y caprina.

La cifra de afectados a nivel de la AFCI ha tenido su mayor impacto en productores de uva de mesa. El costo de producción de 1 ha de uva supera los $4 millones. Al no poder exportar esa uva por partiduras y pudriciones, se genera un grave problema a nuestro sector de productores de uva. En consecuencia, será necesario hacer un buen diagnóstico del impacto económico a estos afectados y generar medidas de apoyo como repactacion de créditos, con bonos de emergencias, para estos productores, usuarios o no usuarios Indap.

Hay que mencionar que ha habido muchos pequeños productores familiares de cerezas, de regiones del sur, que han perdido una parte de sus cosechas por lluvias que son propias del clima sureño. Por ello resulta necesario plantear que las catástrofes climáticas son parte de una nueva realidad del sector agrario nacional y que debemos trabajar medidas preventivas, como por ejemplo deberían estos productores tener financiamiento para adquirir cubiertas protectoras de lluvias.

2.- La catástrofe silenciosa de la sequía

También debemos decir que existe una catástrofe silenciosa que ya es permanente (más de 12 años) como es la sequía y que está afectando a la producción agrícola de las regiones IV-V-RM-VI-VII y VIII. Además, se nos informa desde la Isla de Chiloé que hoy se encuentra con problemas de sequía, afectando las empastadas para la producción bovina.

Dentro de los sectores con más daños está la ganadería caprina y apicultura. En la fruticultura, muchos huertos pocos productivos se han dejado abandonados y más de un 35% de las tierras dedicadas a las hortalizas y chacarería están sin cultivar. También se evidenció en esta temporada la dramática reducción de los rendimientos en frutales como carozos, nueces y almendras. Esto se agrava aún más cuando los productores familiares no cuentan con sistema de riego por goteo. Esta reducción de rendimiento, calibre y calidad del fruto, afecta directamente a los precios y dificulta comercializar la producción.

Frente a esta situación de sequía, Indap ha destinado un importante financiamiento para riego para la AFCI para la temporada 2021, anuncios que valoramos como gremio FEDAFRUC, porque poner el foco en riego que es muy  importante y relevante para el futuro de la AFCI,  para que se mantenga en su relación como proveedores de las agroexportadoras, como también para mantener la capacidad de abastecer mercados de la industria alimentaria nacional y liderar el abastecimiento en  los mercados más domésticos, tanto regionales como nacionales. La AFCI debe dotarse de más y mejores capacidades técnicas y financieras  para que cumpla este importante rol en la seguridad alimentaria nacional.

Como FEDAFRUC, seguiremos fortaleciendo nuestras redes asociativas de productores familiares, para que se trabaje más unidos y en acciones público/privadas  más colaborativas, que nos permita una mejor gestión en un tema que surge como una nueva realidad, como son las catástrofes climáticas, (sequia, heladas, nieve, lluvias, granizadas, vientos).

3.-Propuestas para la Gestión de Catástrofes Climáticas

La catástrofe climática que estamos viviendo es parte del cambio climático. Este cambio lo estamos viviendo con la sequía y ahora con las lluvias en verano en plena cosecha de la fruta, situación que genero mucha incertidumbre, no solo en los productores, también en el mundo laboral, que generó temor de perder su fuente de empleo. Pensamos que el MINAGRI debiera adoptar una Estrategia de mediano y largo plazo para enfrentar estas emergencias que serán recurrentes en el futuro. Esta estrategia debería contener los siguientes elementos para una mejor cobertura que proteja a los productores, especialmente a los más frágiles:

1. Creemos que es necesario crear una institucionalidad de mayor rango que la Unidad de Emergencias Agrícolas, UEA, que hoy depende de la Subsecretaria de Agricultura, para que se haga cargo y se responsabilice de las emergencias climáticas que afectan el desarrollo del mundo rural y su agricultura. Hoy son muchas las instancias que intervienen en la toma de decisiones, lo que dificulta mejorar la gestión de la emergencia o catástrofe climática.

2. Esta nueva institucionalidad de mayor rango debiera contar con un Fondo para Emergencias Agroclimáticas y de Mercado, para su funcionamiento. La evidencia que vemos desde hace muchos años es que la UEA no cuenta con financiamiento propio para estas emergencias, y se debe recurrir a presupuestos que se recortan de otros programas públicos, lo cual genera otra problemática como es dejar sin inversión proyectos aprobados.

3. Se debe ampliar la cobertura y acceso al seguro agrícola mejorando los incentivos para acceder a ellos, especialmente para agricultores con menores recursos financieros.

4. Los créditos agrícolas deben considerar estos seguros agrícolas, que cubran todas las eventualidades de siniestros, con los incentivos necesarios para mejorar la gestión de los riesgos agroclimáticos.

5. Esta institucionalidad para emergencias agrícolas también deberá ir en ayuda de los agricultores que hayan sufrido daños originados en las producciones agrícolas y ganaderas no aseguradas, otorgando apoyos económicos directos a los productores agropecuarios de bajos recursos sin acceso al mercado de seguros formales, que resulten afectados por desastres naturales, a fin de resarcir sus pérdidas y reactivar sus ciclos productivos.

6. Las ayudas por los daños causados sobre las producciones agrícolas se debieran calcular teniendo en cuenta las pérdidas registradas sobre el promedio de las producciones de las tres últimas temporadas. En el caso de producciones frutícolas, se debería tener en cuenta, además, una ayuda equivalente al coste de reposición de las plantaciones afectadas.

7. Promover la diversificación de los sistemas productivos, contemplando la agroecología como una alternativa que por una parte contribuye a la conservación de los recursos naturales y por otra les ayuda a bajar la exposición a los efectos del cambio climático.

8. Mejorar el acceso de la AFCI a tecnologías modernas como son las cubiertas protectoras de eventos agroclimáticos, sistemas de alarmas agroclimáticas  entre otras tecnologías

4.-  Plaga Drosophila suzukii o mosca de alas manchadas , que pone en riesgo la Fruticultura Familiar Campesina

Las plagas son otra realidad que afecta al sector de la agricultura nacional. Una de ellas es la Drosophila suzukii o mosca de alas manchadas que empieza el 2017 y se encuentras desde la VI región de O’Higgins hasta la X región de  los lagos, afectando a varias especies de berries como frutillas, frambuesas, moras, arándanos y en algunas ocasiones la uva, frutos de carozo, en particular cerezas, ciruelas, duraznos y  damascos.  Frutos de pomáceas son menos susceptibles. También ataca a frutas silvestres, que forman partes de los  ingresos de la economía campesina e indígena.

Para Fedafruc, por la importancia económica que tiene la fruticultura en la Agricultura Familiar Campesina, es necesario realizar un trabajo asociativo público–privado que aborde esta problemática a nivel de nuestro sector, para difundir medidas preventivas, vigilancia sanitaria, capacitación y trasferencia tecnológica sobre la plaga y con la participación de la academia para realizar estos programas. Lo realizado hasta ahora está más bien focalizado en los grandes productores y sus gremios y la información e investigaciones realizadas no llegan a nuestros productores. Por eso esta inquietud que colocamos en la mesa nacional de la fruta fresca.

5.-  Fogape Reactiva Banco Estado

Chile tiene un gran desafío de reactivar su economía. Las  consecuencias del estallido social y la pandemia han generado la pérdida de miles de empleos y muchas pymes están quebradas. En nuestro sector, junto a lo anterior están  las consecuencias de la sequía, que sin duda son un grave problema que arrastra la Agricultura Familiar Campesina. En ese contexto nos preocupa que  los recursos que se destinan para este objetivo no están llegando a nuestros productores y por varias razones: poca información, mala conectividad para usar las plataformas digitales, aislamientos e individualismo, falta de apoyo técnico, escasez de recursos, pero además no existe una asociatividad con capacidades de gestión que les permita generar una mayor incidencia en la gestión de las políticas públicas.

Para FEDAFRUC es necesario que exista una mayor participación de entidades públicas y privadas para apoyar el desarrollo de políticas sociales y económicas para la AFCI. Por si solo nuestro sector no podrá enfrentar estos desafíos. Por ello hemos participados en varias reuniones Zoom para conocer el programa Fogape Reactiva de Banco Estado, que sin duda es muy buen instrumento financiero, donde el Fogape garantiza el 90% del crédito y tasas de interés promedio del 7,6% anual. El problema que hemos visualizado es que es un crédito normal, que debe ser evaluado como tal, donde la AFCI no tiene la capacidad de tener buenos flujos para cumplir con la normativa. En consecuencia, el Fogape Reactiva es para pymes y grandes empresas  consolidadas en los mercados y quedan fuera de su acceso las empresas AFCI. Nuestra propuesta es contar con un Fogape agrícola AFCI a través de Banco Estado, con las siguientes características:

  • Fogape con garantía del 100%
  • Interés anual del 2%
  • Crédito de capital de trabajo plazo de 4 años
  • Crédito inversiones plazo a 10 años
  • Para inversión en frutales con un periodo de gracia de 36 meses
  • Créditos con evaluación flexible hasta 1.000 UF 

Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina

FEDAFRUC AG

Impacto del COVID en seguridad alimentaria en la AFCI

FEDAFRUC produce video sobre prevención contra el COVID 19.- 

FEDAFRUC expuso, en la Mesa nacional de la Fruta Fresca, su preocupación por el impacto que tendría el COVID 19 en la AFCI. Por ello se acordó abordar esta problemática junto a ODEPA, ACHIPIA E INDAP. La idea de los dirigentes era tener un video que diera a conocer medidas para prevenir el COVID 19 a nivel de los cosecheros en campo, packings, pequeños productores, trasportistas, prestadores de servicios y empresas de la AFC.

El resultado final es un video diseñado y producido por FEDAFRUC  y que fue compartido en organizaciones de productores, sus asociados y las plataforma sociales. La evaluación ha sido positiva, ya que tuvo mucha difusión. Es un video del gusto de la gente del campo, con lo cual se abre una forma muy innovadora para difundir información al sector de la AFCI y con ello se hace un aporte concreto para enfrentar las  dificultades de participación que tiene el sector rural, por la escasa conectividad . 

A continuación, el primer video sobre cómo prevenir el COVID 19 en la AFCI:   

entrevista a pedro guerra, presidente fedafruc

Entrevista a Pedro Guerra, Presidente de la Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina, FEDAFRUC, productor de tres hectáreas de cerezas en Tralcao, San José de la Mariquina, Región de los Ríos.

¿Cómo se estructura FEDAFRUC?

Nuestro gremio se constituye el 2018. Era algo que veníamos reflexionando hace varios años, necesitábamos construir un espacio para dialogar más en profundidad temas que a nuestro juicio, solo acostumbraban a hablar la institucionalidad pública, el mundo académico, los grandes gremios. Nuestro énfasis para nuestro sector de la AFCI y para colocar en la agenda pública-privada era el desarrollo productivo comercial y tecnológico, con un fuerte componente en lo asociativo y la sustentabilidad.

¿Cuál es la misión de la organización? ¿A qué apuntan?

Buscamos una representación más especializada de la AFCI, principalmente representar a los pequeños fruticultores y productores familiares que orientan sus producciones a los mercados nacionales y que también se articulan como proveedores de las empresas exportadoras. No olvidemos que Chile es uno de los grandes exportadores de productos frescos y en frutales con más de 354.000 ha. Para avanzar en este desafío FEDAFRUC ha reiterado a las autoridades del Minagri que la AFCI necesita iniciar un proceso de modernización más integral y con servicios de calidad.

 ¿Cuál es la visión de futuro que tiene FEDAFRUC para su sector?

Queremos que al mundo rural y a la agricultura familiar campesina e indígena se les reconozca con rango constitucional el aporte que hacemos al desarrollo del país, como habitantes y cuidadores de nuestros territorios, en la producción de alimentos y también como una expresión social de valores, tradiciones y costumbre de la cultura chilena. Como AFCI hoy debemos ser quienes aseguren los alimentos para los chilenos. En una visión de futuro la seguridad alimentaria se debe hacer con la AFCI.

¿Cómo se organizan? ¿Cuáles son sus fuentes de financiamiento?

Fedafruc legalmente se constituye como Federación Nacional, con presencia desde la Región de Valparaiso hasta la Región de Magallanes. Creemos que el potencial de crecimiento organizacional de este rubro, y en general de la AFCI. estará en los territorios del Sur de Chile.

Actualmente FEDAFRUC se autofinancia. No recibe recursos públicos como lo hacen la mayoría de los gremios nacionales de la AFCI, pero en la realidad es una situación difícil de sostener. Aquí la gestión gremial y organizacional ha puesto en evidencia que tenemos un buen cuadro dirigencial y eso nos da confianza para enfrentar los desafíos que tenemos como sector.

¿Qué tan diversos son como organización, de dónde son sus miembros y qué tipo de frutas producen?

Fedafruc es un gremio nuevo, por ello estamos potenciando la organización en las regiones del sur. También le damos mucha importancia a las alianzas publico/privado, especialmente generar vínculos con las universidades. La U de TALCA cuenta con siete centros tecnológicos que es necesario que la AFCI conozca y adquieran capacidades técnicas o también CIESCOOP-USACH que cuenta con el Centro Internacional de Economía Social y Cooperativismo, donde queremos aprender y desarrollar la asociatividad agroalimentaria. Recientemente realizamos un seminario técnico con Odepa sobre fruticultura sustentable. Ese seminario nos permitió abrir puertas para buscar desarrollar acciones concretas sobre cómo aterrizar la sustentabilidad en las producciones familiares.

Los frutales en producción van desde carozos, uva, nueces, paltas, y cítricos hasta cerezas, berries  y viñedos. Ahora que formamos parte de la Mesa Nacional de la Frambuesa que convoca Indap, nos interesa mucho colocar con más fuerza el desarrollo de los berries. Cifras de Indap indican la importancia de los berries con más de 4.900 há., hay más de 7.500 productores, pero además  debemos fortalecer aún más el  trabajo con Banco Estado Microempresa; sin financiamiento no vamos avanzar.

¿Tiene potencial la fruticultura en la AFCI?

Sin duda que el potencial de crecimiento del sector frutícola campesino estará vinculado a la zona sur del país, esto principalmente por factores de agua, tierra, clima y de acceso a rubros con mejores mercados internacionales.

La Agricultura Familiar de Chile es muy heterogénea. Nos encontramos con micro productores, la mayoría atendidos por Indap y otro grupo importante de productores familiares con más tierra y agua, maquinarias, tecnologías. Son  emprendedores e innovadores que orientan toda su producción a los mercados alimentarios. Se diferencian mucho por agregar valor a sus producciones. Estos productores tienen muy poca cobertura de Indap por ser grandes para el actual perfil de usuario Indap, pero a la vez son muy pequeños para acceder a los programas de Corfo. Sin duda que acá tenemos un problema de equidad y oportunidades, que debemos corregir para que efectivamente la fruticultura aterrice en la AFCI

¿Cuáles son las principales demandas para la Fruticultura de la Agricultura Familiar Campesina que ustedes observan?

Hemos definido que el agua es una de las principales demandas que tenemos como sector de la AFCI y del mundo rural, pero lo bueno es existe amplio consenso en la sociedad chilena de que el agua debe ser un derecho humano para consumo humano y uso doméstico, pero nosotros insistiremos que para el mundo rural y sus AFCI el agua debe tener también una prioridad para uso agroalimentario. Chile debe dotarse de una nueva institucionalidad que se haga cargo de coordinar a más de 40 instituciones que actúan en la toma de decisiones. Necesitamos una política pública más eficiente para abordar la crisis de falta de agua.

Respecto del rubro frutícola y su desarrollo en la AFCI, primero, valorizamos la invitación a FEDAFRUC para participar en la mesa nacional de la Fruta Fresca que convoca el ministerio de Agricultura y que compartimos el objetivo de trabajar unidos para hacer de la fruticultura una actividad competitiva y sustentable. Creemos que el diálogo y trabajo colaborativo es el camino para construir y avanzar en este gran objetivo.

Sin embargo, para FEDAFRUC existe otro desafío que es cómo crecemos en el número de plantaciones en los predios de la AFCI y que estos tengan las mejores variedades, el riego tecnificado, trasferencia tecnológica de calidad, seguros agrícolas, financiamiento para protegerse de las catástrofes climáticas y muy importante agregar valor para llegar también con productos procesados a los mercados. Es decir, que el rubro frutícola AFCI, se pueda insertar en un programa de modernización de interés público privado de largo plazo.

¿Qué tipo de impresiones tienen ustedes frente a la asociatividad en el sector frutícola?

El sector frutícola de los medianos y grandes productores está bien organizado, cuentan con un buen apoyo estatal. En el sector nuestro no existen muchas experiencias que mostrar, conocemos algunas experiencias exitosas como Coopeumo en la VI, Mifruta en la V región, o la misma experiencia  de los productores de cerezas de Tralcao, acá en Valdivia, pero en general eso demuestra que hemos avanzado poco en asociatividad socio empresarial.

¿Comparte la estrategia de Asociatividad 2030 convocada por el Minagri?

La construcción de una estrategia de asociatividad silvoagropecuaria hacia el 2030, convocada por el Minagri, creo que va por buen camino, pero no puede ser más de lo mismo. Necesitamos generar nuevos modelos de gestión socio organizacional y socio empresarial. No podemos caer en los vicios del pasado, debe haber productos concretos y medibles detrás de cada acción asociativa.

¿A qué se refiere con “más de lo mismo”?

En esta estrategia de asociatividad debe haber una mirada distinta, es decir, en la agricultura nacional coexisten dos sectores: un sector que es la gran agricultura moderna, exportadora y generadora de empleos y la otra, que habita nuestros territorios y que produce la mayoría de los alimentos de consumo interno y donde existen productores familiares que se están atreviendo a recorrer este camino de la modernización y donde la rentabilidad es un objetivo a desarrollar en sus predios.

Para apoyar el desarrollo de la asociatividad, en consecuencia, debe haber recursos para apoyar a nuestro sector .Eso debe tenerlo claro el gobierno, donde Indap, Sercotec, Fía y Corfo deben jugar un rol clave y distinto a lo realizada hasta ahora.

¿Cuáles son los principales desafíos para el 2021?

Nos preocupa que muchos fondos públicos que se destinan para el desarrollo productivo o para reactivar la economía regional, no lleguen a nuestros productores familiares. Es evidente que nos falta mejor gestión organizacional y también  falta capacidades técnicas para postular a proyectos. Además la falta de conectividad dificulta la comunicación entre los agricultores, dirigentes, técnicos y el diálogo público–privado es más dificultoso, estos son desafíos que tenemos que abordar. Este año 2021 vamos a ser más protagonistas, con capacidad de incidencia en el desarrollo de políticas agrícolas y de desarrollo rural para nuestro sector. La experiencia de ser ciudadanos rurales, productores y dirigentes, es una base sólida  para seguir construyendo.

Ustedes como FEDAFRUC han presentado en la comisión productiva de Mucech la necesidad de crear una plataforma de Gestión e Innovación Tecnológica, ¿cómo va eso?

Esa propuesta responde a lo que anteriormente comenté, si queremos avanzar hacia organizaciones socio-empresariales, que enfoquen su trabajo hacia el desarrollo productivo, comercial y tecnológico, necesitamos dotarnos de capacidades técnicas, que nos apoyen en los territorios y junto a los productores y actores locales levantar programas y proyectos que tengan un alto impacto innovativo y tecnológico.

¿Para este 2021 tienen en marcha algunas iniciativas de impacto innovativo y tecnológico?

Claro que sí. Para este año 2021 tenemos algunas iniciativas muy innovadoras en dos regiones, donde nos hemos coordinado con privados para postular algunos proyectos. Existe un proyecto de innovación productiva con cultivos con manejo intensivo dirigido a la pequeña agricultura familiar campesina e indígena. Es un modelo piloto que vamos a desarrollar este 2021 y la idea es que se puede replicar en la mayoría de las regiones de Chile. El objetivo es la producción intensiva de  berries y hortalizas en sustrato, bajo un régimen de un sistema intensivo a través del uso de macrotúnel y fertirriego. También buscamos que su impacto económico, social y ambiental sea sostenible y duradero. Lo bueno de estos proyectos es que su ejecución está financiada.

SEMINARIO NACIONAL: «FRUTICULTURA SUSTENTABLE, DESAFIOS Y OPORTUNIDADES PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR CAMPESINA»

La Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina, FEDAFRUC, forma parte activa de la Mesa Nacional de la Fruta Fresca, instancia que es convocada por el Minagri  y tiene como objetivo reunir a los sectores público y privado para avanzar conjuntamente hacia una fruticultura más competitiva y sustentable.

Para FEDAFRUC era importante realizar este seminario técnico, para que el sector de la  AFCI conociera -por parte de expertos- los alcances de desarrollar una fruticultura sustentable. Por ello, la Federación y ODEPA organizaron este primer seminario denominado “FRUTICULTURA SUSTENTABLE, DESAFIOS Y OPORTUNIDADES PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR CAMPESINA”, orientado principalmente a pequeños productores de fruta de todo Chile.

En esta oportunidad se explicó qué es la sustentabilidad, y se dieron a conocer las herramientas que tienen algunas instituciones del Estado, para apoyar a aquellos productores que quieren adoptar este sistema productivo. Esta actividad  se realizó en forma virtual el martes 8 de Septiembre del 2020, de 15:00 a 17:00 hrs.

La actividad congregó a más de 82 participante de todo Chile, y fue catalogada por FEDAFRUC como un éxito, ya que junto con colocar un tema técnico en la agenda AFCI, es también el inicio de otras actividades técnicas que se impulsarán, donde tiene urgencia definir como enfrentar el impacto que está teniendo el COVID19 en la calidad y seguridad alimentaria del sector AFCI.

A continuación presentamos el desarrollo del seminario virtual “FRUTICULTURA SUSTENTABLE, DESAFIOS Y OPORTUNIDADES PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR CAMPESINA”.

indap incorpora a fedafruc en mesa de la frambuesa

INDAP confirmó la participación de FEDAFRUC en la Mesa Nacional de la Frambuesa, que reúne a diversos actores públicos, privados y productores de frambuesa de la Agricultura  Familiar Campesina e Indígena, AFCI. Según cifras de Indap, el  grupo de los berries ocupa 4.900 ha. y alrededor de 7.500 productores. Es el principal rubro frutícola que maneja la AFCI.

Dentro del trabajo que se viene desarrollando con el Departamento de Mercados de Indap, está la presentación que realizó el profesional Juan Jiménez, de Indap, al equipo directivo de FEDAFRUC, sobre el estado actual del rubro y el aporte de Indap  para  su  desarrollo.

También junto a Indap se acordó trabajar con ACHIPIA (Agencia Chilena para la  Inocuidad y Calidad Alimentaria) el impacto que está teniendo el COVID19 en la inocuidad y calidad alimentaria en el sector de la AFCI. Para ello se trabajará en la realización de videos, cartillas y talleres, para difundir y capacitar sobre medidas preventivas y frenar los impactos del COVID 19 en la producción de alimentos a nivel familiar, productores, trabajadores, salas de envasados y packing.

La presentación del Departamento de Mercado de INDAP en el siguiente enlace (pincha para acceder al documento en PDF): “Las Mesas Sectoriales como herramientas de política agrícola para la AFC”

PROPUESTAS FEDAFRUC 2020

Desarrollo Sostenible y Sustentable

La Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina, FEDAFRUC, está formada por organizaciones de carácter regional, con presencia en ocho regiones del país, que reúnen a más de 4.000 pequeños productores, organizados en asociaciones gremiales, cooperativas, empresas familiares y empresas  asociativas. FEDAFRUC, en el conjunto de la fruticultura nacional, busca representar de manera creciente a más de 55.414 explotaciones familiares campesinas, que tienen como  propósito la producción frutícola y vitícola (Censos Agropecuarios 1997 y 2007).

Entre sus objetivos está el apoyo en la entrega de servicios técnicos, elaboración e implementación de programas y proyectos de desarrollo agrícola, frutícola y vitícola, sostenible y sustentable para los asociados. Con ello se busca perfeccionar la representación y la gestión  especializada de la Agricultura Familiar Campesina y Etnias de Chile.

También, será un objetivo incorporar a los campesinos y etnias para potenciar su desarrollo social e inserción productiva y comercial en el desarrollo agrícola nacional.

Sin embargo lo anterior, la Federación Nacional de Fruticultores no puede abstraerse de lo que ocurre en el país, pues se requiere  abordar hoy  la principal demanda que tiene el mundo rural como es el acceso al agua, donde se requiere hacer modificaciones para modernizar el Código de Aguas, o para impulsar una Ley de Desarrollo Rural que garantice una mejor calidad de vida social y económica a la familia campesina, o cómo establecer un marco normativo para proteger a la pequeña producción  familiar, productora del 50% de los alimentos que se consumen cada día en todo Chile, especialmente en este contexto de pandemia por el COVID-19, que acrecentará la demanda por productos saludables.

En Chile el mundo rural representa más de dos millones de personas y la Agricultura Familiar Campesina y etnias, está representada por más 260.000 explotaciones, equivalentes a casi el 90% del total de unidades productivas del país. Estas dan origen a la economía campesina y sus producciones son destinadas al consumo interno del país, abasteciendo los mercados regionales y de Santiago, principalmente con frutas, hortalizas, flores y legumbres. La participación de la AFC en la cadena agroexportadora es mínima, pero es importante en la generación de empleos agrícolas vinculados preferentemente a la familia.

El sector de los pequeños fruticultores que representa Fedafruc, es relevante en el desarrollo de la Agricultura Familiar. La fruticultura en algunas regiones constituye la principal actividad productiva agrícola. En este rubro, la AFC debe tener la oportunidad para ser parte de un  proceso de reconversión productiva que introduzca nuevas variedades, incorporando nuevas tecnologías, de riego, mejorando su productividad, para que el rubro frutícola campesino sea rentable y competitivo.

Para la AFC el cambio climático impone uno de sus mayores desafíos, así como también la modernización del sector de pequeños agricultores. Se debe ser capaz de avanzar hacia un sector con mayor dinamismo productivo.

En relación con las redes de apoyo al sector AFC, sigue siendo Indap la principal institución que trabaja con programas de fomento y desarrollo, siendo hoy Prodesal, PDTI, los programas con mayor cobertura de usuarios. Sin embargo lo anterior, hay un número importante de productores familiares y emprendedores del campo, que no tienen cobertura de programas como el SAT de Indap, que apoya con programas de fomento productivo, asistencia técnica o inversión en riego, y  existe mucho menos espacio para incentivar la innovación que permita desarrollar soluciones adaptadas al sector. Se requiere que estos programas lleguen a más pequeños agricultores, para fortalecer su desarrollo productivo-comercial, sin olvidar en este contexto la asociatividad, que debe jugar un rol distinto al del pasado. Es decir, los pequeños productores deben ser capaces de desarrollar organizaciones con nuevos modelos de gestión asociativa y de entrega de servicios técnicos a sus asociados.

Es por ello que es necesario que las autoridades nacionales y regionales promuevan que instituciones públicas como Sercotec, Corfo, CNR, Prochile, FIA, INIA, Banco Estado, consideren mayores apoyos a estos  pequeños productores.

Desde hace algunos años -y particularmente el presente año- una de las mayores amenazas para la Agricultura Familiar Campesina es la sequía. La escasez de lluvia en algunas comunas llega al 90%. Esta dramática situación, sin duda alguna que pone en riesgo la viabilidad del sector AFC en el mediano plazo, de no mediar medidas inmediatas como la tecnificación del riego, sanear derechos de agua, y la reconversión o adecuación productiva. El rubro ganadero y el apícola en algunas comunas tenderán a desaparecer.

En cuanto al acceso al riego, se reitera la demanda de la AFC para que el Estado termine con el atraso y postergación de más de 30 años, con una mínima política de riego para la AFC. Hoy, por mandato presidencial, la ley 16.450, de fomento al riego, se ampliará y modificará, lo que debe permitir aumentar la inversión en riego campesino en al menos un 60%, destinado a proyectos principalmente de tecnificación, a la construcción de tranques prediales y comunitarios, al revestimiento de canales, más pozos profundos y la difusión y potenciamiento del uso de Energías Renovables No Convencionales (ERNC).

En términos generales, Fedafruc considera urgente e importante promover una agenda de desarrollo social y económico del mundo rural más inclusiva, con una AFC moderna, innovadora, asociativa, sustentable y articulada con los mercados, y agregando valor a las materias primas, participando de esta forma en mercados más exigentes, pero de mayor rentabilidad.

FEDAFRUC busca establecer una representación especializada en la AFC, porque cree que es el momento de tener nuevos actores organizacionales que la representen, especialmente que sean gremios representativos de los pequeños productores agrícolas, que viven diariamente los problemas del sector, pero así mismo se necesita adquirir mayores capacidades de gestión organizacional y técnicas para responder a estos nuevos desafíos.

Hoy se trabaja sin una orgánica de soporte de programas públicos, pero a pesar de ello, se está presente en las mesas que convoca el Gobierno.  Como por ejemplo a la “Mesa Nacional de Fruta Fresca”, que convoca el  Minagri; Consejo de la Sociedad Civil de la CNR; mesas regionales del GORE e Indap; pronto se empezará a trabajar en convenio de cooperación técnica con la Universidad de Talca, Universidad de Santiago y Fedefruta, en la búsqueda de capacidades en innovación, tecnologías,  emprendimiento, economía circular, cambio climático, sustentabilidad y de capital humano para el sector frutícola AFC y etnias del país.

Sobre la base de los análisis participativos, se logró establecer una serie de demandas y desafíos que representan el quehacer y sentir de la AFC y por ende, la Federación de Fruticultores, en los siguientes  factores relevantes para la organización:

ESTRATEGIAS DE DESARROLLO 2020

I. DESARROLLO  SOCIAL 

Promover una Ley de Desarrollo Rural que asegure un hábitat social  y económico inclusivo para todos sus habitantes. Que asegure el agua potable rural como un derecho humano, de modo que se garantice el acceso a todas las familias y las comunidades rurales. Con un Estado que debe hacerse cargo del saneamiento de redes de agua potable o APR, alcantarillados, plantas de tratamiento de aguas servidas, en las zonas rurales. El desarrollo  sostenible y sustentable del sector implica garantizar el acceso a servicios de calidad. (Cobertura en sectores rurales: agua potable 71%, alcantarillado 47%, y tratamiento de aguas servidas 8%).

II. DESARROLLO ASOCIATIVO

  • Apoyar el fortalecimiento de la participación ciudadana rural, la asociatividad y gestión de las organizaciones campesinas y el diálogo social rural como base del entendimiento democrático.
  • Promover programas que apoyen el cooperativismo agroalimentario, que produzcan para los mercados regionales  productos saludables con calidad certificada.
  • Apoyar a las organizaciones productivas para que adquieran  capacidades en gestión técnica y de fomento al desarrollo productivo comercial.

III. EN LA GESTIÓN DEL AGUA

El cambio climático y la escasez hídrica son los mayores problemas que se debe enfrentar en las regiones. Por ello es clave un trabajo público-privado muy eficiente, que priorice programas y proyectos desarrollados por Indap, CNR,  GORE, los gobiernos comunales, empresas, juntas de canalistas, organizaciones y ciudadanía rural. En este contexto la propuesta de nuevos embalses y la construcción de plantas desalinizadoras sería una respuesta concreta para dar una solución de fondo a la sequía.

  • La falta de tecnificación en la AFC, es un problema y una demanda que los gobiernos, en los últimos 30 años, no han considerado. En efecto, la inversión en riego estuvo focalizada en los grandes propietarios. Por ello es necesario solicitar que la CNR invierta un 60% de su presupuesto en programas de riego campesino, potenciando principalmente la tecnificación, la construcción de tranques prediales y comunitarios, el revestimiento de canales, la construcción de pozos profundos y el uso de Energías Renovables No Convencionales (ERNC).
  • Es necesario fortalecer, mantener y ampliar los convenios Indap–Gobiernos Regionales para pequeñas y medianas obras de riego, focalizando los recursos para la tecnificación intrapredial en los predios campesinos.
  • Se debe avanzar en el Plan de Obras mayores como los embalses por parte del MOP, que beneficie a los agricultores y usuarios, garantizando el consumo humano y el riego de manera sustentable y equitativa.
  • En un contexto de escasez hídrica extrema, se debe priorizar la  regularización de la propiedad del agua en la AFC, a través de asesorías jurídicas especializadas. Esto permitirá la titularidad de los derechos de agua AFC y en consecuencia, permitir postular a obras de riego.
  • Se debe establecer programas de capacitación y pasantías para el conocimiento y uso eficiente del agua en la AFC, como una forma de generar capacidades para el sector y su adaptación al cambio climático.
  • Se debe modificar y modernizar el actual Código de Aguas.
  • Garantizar constitucionalmente el derecho al agua para consumo y producción de alimentos

IV. DESARROLLO PRODUCTIVO Y TECNOLÓGICO

  • La escasez hídrica nacional  impone un cambio significativo en la producción campesina, con mayores niveles de eficiencia en riego, tecnologías, el recambio y mejoramiento de nuevas especies frutícolas para reemplazar a aquellas que ya no tienen mercado.
  • Se debe establecer mesas regionales de trabajo público-privadas para la modernización de la fruticultura campesina. Muchos de estos productores sufren una creciente pérdida de rentabilidad en los mercados, pérdida de ingresos por la sequía, por mercados altamente concentrados, falta de riego tecnificado. etc.
  • En esta mesa-público privada se debe potenciar a la AFC, entregando apoyos más especializados, con programas y proyectos que aborden el complejo desafío de la reconversión de sus plantaciones.
  • Se debe apoyar a empresas familiares y asociativas en  la instalación de salas de proceso y packing, con resolución sanitaria y cumpliendo las normas BPM y HACCP. Además, se debe potenciar la asociatividad para  la instalación de packing multipropósito (procesar fruta fresca y seca, hortalizas, mieles, etc.).
  • Aumentar la capacidad de financiamiento del Indap, que contenga mayores montos y plazos, disminuyendo el interés en créditos de corto y largo plazo.
  • Es necesario que la AFC dentro del proceso de modernización tenga acceso a programas de mecanización y equipamiento agrícola.
  • Los Servicios de Asesorías Técnicas (SAT) para la  AFC, deben ampliarse, mejorando su cobertura y flexibilidad de participación, para atender los requerimientos de asesorías técnicas y de acceso a inversiones bonificadas de aquella Agricultura Familiar, que crecientemente orienta su producción a los mercados.

V. EN LA COMERCIALIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN CAMPESINA

  • La comercialización sigue siendo uno de los mayores problemas de la AFC. Por ello se deben mejorar y readecuar los mercados campesinos y particularmente las tiendas Mundo Rural. Hoy existe oferta y demanda por productos AFC, pero existen muy pocos  puntos de venta para esos productores familiares. Las expo rurales son necesarias, no solo por las ventas que se generan, sino también por los contactos comerciales.  
  • Fortalecer la producción  familiar y asociativa, que permita a estas micropyme agrícolas el desarrollo de una oferta conjunta de productos saludables para su articulación con los mercados nacionales.
  • Desarrollar programas de capacitación, para permitir a las empresas familiares y asociativas, desarrollar una cultura del emprendimiento y de mayores capacidades técnicas para sostener su gestión económica y empresarial.
  • Se debe definir estrategias por rubros, especialmente en aquellos que sustentan la economía campesina, para potenciarla en su desarrollo productivo comercial, como son, por ejemplo, las hortalizas o aquellas nuevas alternativas como la hidroponía, que se producen para abastecer el mercado interno; o también de aquellas que generan ingresos y empleos, como es el caso del sector  frutícola, que presenta un incipiente dinamismo, pero en la que, sin embargo, la AFC tiene una escasa participación y competitividad.
  • Se debe buscar desarrollar alianzas con la industria agroalimentaria para facilitar la inserción de los productos de la AFC en esos mercados. Estas empresas familiares y asociativas,  no tienen los apoyos especializados para enfrentar las exigentes  normas de calidad e inocuidad que exige este mercado. En esta línea de trabajo, Indap y Sercotec pueden hacer una contribución relevante al diseñar programas que aborden la gestión asociativa de grupos de empresas familiares que -en forma creciente- buscan articularse con este tipo de mercados. En este contexto las organizaciones campesinas que han especializado su gestión hacia la entrega de servicios técnicos y de negocios AFC, deben acceder a programas públicos que les permitan fortalecer este trabajo.
  • En relación a la venta y compras públicas de productos AFC a la Junaeb, se debe hacer un mayor esfuerzo público, para que esta participación sea efectiva, a través de un programa que les permita mejorar la calidad de la oferta, incluyendo la opción de venta directa.
  • Se debe potenciar más el trabajo en la línea de la producción agroecológica con sello étnico en la Agricultura Familiar Indígena (AFI) junto a sus comunidades y territorios. Ambos son sectores que tiene un altísimo potencial de crecimiento productivo-comercial, especialmente en regiones del sur de Chile.
  • Se debe promocionar el desarrollo del Comercio Justo en Chile, en línea con la tendencia de consumo responsable, solidario y sustentable. Hoy la AFC se inserta en el Comercio Justo para abastecer el mercado externo. Los consumidores más jóvenes disponen de mayores recursos, desean comer más sano, más natural y además son sensibles a la sostenibilidad ambiental.

VI. EN EL DIÁLOGO SOCIAL Y LA COOPERACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

La crisis que vive Chile no es solo por los abusos, es también un cuestionamiento a las distintas formas de autoridad, a la falta de  mayores oportunidades y equidad, a la falta de diálogo de quienes nos gobiernan con la ciudadanía. Jamás un gobierno logrará superar sus promesas y las expectativas, si no logra sintonía con los problemas de la gente.

En el sector AFC destacan muchos rezagos, como la concentración de la titularidad de los derechos de agua, en desmedro de los campesinos, situación que hoy, a partir de la reforma al Código de Aguas, si no se regularizan estos derechos se perderá su propiedad. La escasa inversión que existe en riego campesino y etnias, el acceso a la innovación y la trasferencia tecnológica, una asociatividad campesina que está lejos de responder al desafío de la modernización de la Agricultura Familiar Campesina y a una institucionalidad pública que le cuesta dialogar y construir el desarrollo que se aspira para este sector AFC.

Por ello, en esta Federación Nacional, Fedafruc, se trabaja primero en colocar en la agenda del gobierno las demandas sociales y económicas de la AFC, poniendo un énfasis y una prioridad en el desarrollo productivo comercial. Esto a través de desarrollar un nuevo modelo de gestión organizacional y de servicio técnico, que en forma creciente respondan a los problemas del sector AFC. También a través de fortalecer alianzas de colaboración pública-privada, que potencien y fortalezcan al gran desafío que es la modernización de la AFC.

FEDAFRUC Y FEDEFRUTA AVANZAN EN APOYO MUTUO

Con el objetivo de buscar y aunar esfuerzos para trabajar en temas de interés relacionados con el desarrollo de la Agricultura, Pedro Guerra presidente de la Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina, FEDAFRUC, se reunió   con Jorge Valenzuela, presidente del gremio nacional de los medianos y grandes productores de fruta, FEDEFRUTA.

Para FEDAFRUC, los temas que tienen mayor interés y planteados en la reunión, son cómo enfrentar -dentro del contexto del cambio climático- la escasez hídrica que afecta a gran parte de las regiones del país, reconversión y/o adaptación productiva, sustentabilidad e innovación tecnológica. Otro tema sensible es el acceso al financiamiento. Para FEDAFRUC este problema es una  gran barrera para alcanzar los objetivos anteriores y avanzar hacia una Agricultura Familiar Campesina más moderna  e integrada al desarrollo de la agricultura nacional.

Para ambos presidentes y sus asociados, el acceso agua, constituye un tema de primera prioridad. Coinciden que el agua superficial se está acabando,  afectando el consumo y uso productivo. Por ello, es necesario fortalecer una institucionalidad que se haga cargo de la gestión del agua con una alta participación de sus actores. Hoy en Chile existen más de 40 organismos públicos que actúan y toman decisiones sobre el recurso agua. También es necesario aumentar la inversión en infraestructura de riego, desde la tecnificación, construcción y mejoramiento de embalses, hasta la desalinización.

En razón de lo descrito, los gremios destacan que la ampliación y modificación de la Ley de Riego, N°16.450, es una oportunidad para avanzar en una gestión más eficiente y equitativa del recurso hídrico. Para Fedafruc, la discusión de esta ley debe tener como condición que, además de ser un debate técnico, incluya un fuerte contenido social, ya que la Agricultura Familiar Campesina es el  sector productivo que presenta mayores rezagos en inversión en riego.

Se reitera por parte de Pedro Guerra la necesidad de regularizar la propiedad del agua en la AFC y generar capacidades de gestión del recurso en los dirigentes y agricultores. 

Entre los acuerdos finales entre ambos gremios, destacan los siguientes:

1.- Abordar periódicamente los avances que se puedan verificar respecto de aquellos consensos en políticas de reformas legales y del uso eficiente del agua.

2.- Realizar conjuntamente talleres temáticos que permitan a los productores frutícolas de la AFC obtener información de buen nivel respecto de sustentabilidad, reconversión y/o adaptación productiva, climática e innovación tecnológica.

FEDAFRUC SE REÚNE CON CENTRO INTERNACIONAL DE ECONOMÍA SOCIAL Y COOPERATIVISMO

El directorio de la Federación Nacional de la Fruticultura Familiar Campesina,  FEDAFRUC, se reunió con  Mario Radrigán y Verónica Fuentes, quienes forman parte del equipo técnico del Centro Internacional de Economía Social y Cooperativismo, CIESCOOP, de la Universidad de Santiago.

Para el CIESCOOP el foco es desarrollar una economía social cooperativista y el trabajo colaborativo a través de fortalecer el desarrollo del cooperativismo agroalimentario.

Se platean varios desafíos, como la automatización, robotización, cambio climático, economía circular. Pero el gran desafío hoy lo impone el COVID-19, sobre cómo mejorar la alimentación del país, produciendo alimentos más saludables y donde la AFC, puede hacer un gran aporte, considerando que la pequeña producción familiar es productora del 50% de los alimentos que se consumen cada día en todo Chile.

Pedro Guerra, presidente de FEDAFRUC, reiteró que el gran problema del sector rural campesino es la dramática escasez de agua, que el 40% de las tierras  cultivables está dejando de producir en algunas regiones y plantea la necesidad de reafirmar constitucionalmente que el agua debe ser para consumo humano y producción agroalimentaria.

Dentro de los acuerdos logrados están difundir y desarrollar el modelo social económico cooperativista entres los asociados de FEDAFRUC; analizar los efectos del cambio climático y de reconversión en la fruticultura campesina, mirando un horizonte de cinco años. En términos concretos se propone desarrollar una propuesta de trabajo para desarrollar un modelo de gestión cooperativista agroalimentario con pertinencia AFC. Esto a partir de las potencialidades productivas de los territorios y de los propios pequeños productores, considerando que Chile es un país que tiene una incipiente  cultura cooperativista y que los modelos europeos no son asimilables al de Chile.

En consecuencia debemos avanzar hacia un modelo de gestión cooperativista colaborativo en la AFC, que se fortalezca a partir de las capacidades y gestión de los propios productores.

Por último, se acuerda desarrollar un convenio de trabajo entre FEDAFRUC y CIESCOOP, de la Universidad de Santiago.

Demandas de fedafruc Y MUCECH al minagri

Editorial 

La Federación Nacional de la Fruticultura  Familiar Campesina, FEDAFRUC, junto al Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile, MUCECH, exponen a las autoridades de Gobierno y opinión pública nacional y regional lo siguiente:

El Ministro de Agricultura decretó que la agricultura es una actividad productiva de carácter fundamental para el país, por lo tanto, pasa a ser una actividad de infraestructura crítica, que, dado su carácter, no puede parar, por la seguridad alimentaria que ella representa para la nación.

Con este decreto se evidencia la importancia que tiene el sector el cual representamos, y que lleva a cabo la Agricultura Familiar Campesina, (AFC),  en cuanto a la alimentación que a diario necesitamos en la mesa los chilenos. En efecto, cerca del 50% de estos alimentos son de la AFC  y por ello hacemos presente más que nunca la relevancia que significa interrumpir la cadena de producción, situación que hoy, evidentemente, está condicionada a la escasez de agua para riego, producto de una sequía que ha venido golpeándonos ya por muchos años a nuestra región, donde el 40% de la tierra cultivable está sin productividad por falta de agua.

En el contexto del COVID-19, el decreto permite, entre otras medidas, tener acceso a los permisos para circular con la producción a los centros de ventas, pero también -y una vez pasada esta crisis- debe ser una oportunidad para que se genere una política agrícola de largo plazo, que tenga como objetivo la modernización productiva sustentable y sostenible de la AFC.  En este desafío de país, en que la agricultura como actividad esencial no puede parar, también es necesario poner en la mesa del Ministro de Agricultura, las dificultades por las que estamos   atravesando y que se vienen acumulando con la sequía y también aquellas propuestas que creemos como sector AFC son necesarias de implementar. 

  1. Solicitar a Indap y Banco Estado que los créditos entregados en la temporada 2019 se dividan en 3 cuotas anuales y en aquellos casos donde la sequía limitó el desarrollo de la producción y rentabilidad, ese crédito se debe condonar.
  2. Por mayores espacios de equidad y oportunidades en el campo, los bonos de inversión productiva se deben entregar a los usuarios y «no usuarios» de los programas de asistencia técnica de Indap.
  3. Es prioridad que Indap y CNR, frente a la sequía, focalicen con mayor inversión la tecnificación del riego de la producción de la AFC. Sería una buena medida mantener una ventanilla abierta durante todo el año para los ingresos de los proyectos de riego de la AFC.
  4. Solicitamos mayores recursos para el bono legal de Indap, que permita sanear los derechos de agua en la AFC.
  5.  En el contexto de la pandemia mundial, es necesario que las políticas agrícolas regionales, readecuen programas e instrumentos que permitan fortalecer la seguridad alimentaria local, regional y nacional, particularmente apoyar con mayor inversión acceso a tecnología, innovación, riego, mecanización agrícola. Esto permitirá mejorar la  productividad de las tierras en producción y con ello se revaloriza el rol de la Agricultura Familiar Campesina, que es la proveedora del 50% de los alimentos que llegan a la mesa de los chilenos.
  6. La producción de la AFC, en forma creciente, se debe diferenciar por ser proveedora de productos saludables. Por ello se debe trabajar en alianzas público privadas, para desarrollar e implementar un programa agroalimentario que apoye a una red regional de productores y organizaciones productivas asociativas, para que tengan presencia en los mercados regionales y nacionales con productos saludables de calidad certificada.    

FEDAFRUC AG.

Registro N° 4845 del Ministerio de Economía y Turismo

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